Renovación web
Renovar la web de tu empresa: qué conservar y qué preparar
Prepara la renovación de tu web sin perder información útil. Revisa contenidos, accesos, direcciones, formularios y las comprobaciones del lanzamiento.
Publicado el . La fecha de edición identifica cada entrega de la serie de octubre.
Tu negocio ha cambiado, pero la web sigue mostrando servicios que ya no prestas y fotografías de otra etapa. Renovarla parece una decisión evidente. Antes de elegir colores o una nueva plantilla, conviene revisar qué sigue funcionando y qué necesitas conservar.
Una renovación afecta a la información que ven tus clientes, a las direcciones que conocen los buscadores y a los canales por los que recibes consultas. Preparar esos elementos reduce sorpresas al publicar.
Pon nombre al motivo de la renovación
Haz una lista de problemas observables. Por ejemplo: los servicios nuevos están escondidos, el teléfono cuesta encontrarlo en móvil o el formulario no confirma si ha enviado la consulta. Cada problema pide una comprobación distinta.
Si el motivo es que llegan pocas consultas, separa primero dos situaciones: que apenas haya visitas y que las personas que llegan no contacten. Una nueva apariencia puede acompañar la solución, pero la decisión necesita ese contexto. En la guía para revisar visitas y consultas explicamos cómo empezar.
Define después qué mantendrías aunque cambiaras todo el diseño: una explicación que funciona al vender, una página útil, una fotografía propia o un acceso directo a un servicio. Renovar no exige empezar con una página en blanco.
Haz inventario de páginas, materiales y accesos
Prepara una hoja con las direcciones de la web actual. Marca cada una como conservar, revisar, unir con otra o retirar. Añade una frase con la razón. Si una página recibe consultas útiles, conviene entender su función antes de eliminarla.
Revisa también los archivos que compartes: catálogos, fichas, dosieres y documentos enlazados desde correos. Es fácil acordarse de la portada y olvidar un PDF que un cliente abre desde un presupuesto antiguo.
- Localiza quién gestiona el dominio y el alojamiento.
- Comprueba que puedes acceder al correo del negocio y a las herramientas conectadas.
- Reúne textos, imágenes y versiones editables disponibles.
- Identifica formularios, reservas y enlaces a servicios externos.
- Guarda una copia recuperable de la web y de los datos que deban conservarse.
Cuando falte un acceso, identifica a la persona que puede recuperarlo. Hazlo al preparar el proyecto; descubrirlo el día de la publicación puede retrasar tareas que parecían sencillas.
Relaciona cada dirección antigua con su destino
Si una página mantiene su tema, conservar su dirección puede ahorrar cambios. Cuando necesite otra URL, prepara una relación entre la antigua y la nueva. La persona que abra un enlace anterior debería llegar a la página equivalente.
Google recomienda planificar las correspondencias y las redirecciones permanentes cuando cambian las direcciones de un sitio. También conviene actualizar los enlaces internos y el sitemap. Una redirección lleva al navegador y al buscador desde una dirección a otra.
| Dirección anterior | Destino que habría que valorar |
|---|---|
| /servicios/reformas.html | /reformas/ si mantiene ese servicio. |
| /catalogo-2023.pdf | Catálogo vigente que cumpla la misma función. |
| Página retirada sin sustituta | Respuesta 404 o 410, según el caso. |
Enviar todas las páginas antiguas a la portada puede dejar al visitante sin la información que buscaba. Google recomienda evitar destinos que no sean pertinentes. La correspondencia se decide por el contenido, no por la facilidad de escribir una única regla.
Prepara el contenido que describe tu negocio de hoy
Revisa los servicios con quien atiende las consultas. ¿Qué preguntas se repiten? ¿Qué información hace falta para presupuestar? ¿Qué tipo de trabajo quieres recibir? Las respuestas ayudan a ordenar la web con vocabulario que el cliente reconoce.
Después confirma los datos prácticos: horarios, zonas de servicio, teléfonos y forma de contacto. Si hay condiciones que cambian según el proyecto, explícalo. Una descripción clara evita expectativas que después tendrás que corregir por mensaje.
Para las imágenes, prioriza material que explique la actividad y que puedas utilizar. Una foto de un trabajo real puede aportar más información que una imagen decorativa. Si muestras ejemplos ilustrativos, identifícalos. Y conserva los textos alternativos de las imágenes que siguen cumpliendo una función.
Prueba recorridos completos antes de publicar
Empieza en la portada desde un teléfono. Busca un servicio, abre un trabajo, encuentra el contacto y envía una consulta de prueba identificada. Comprueba su recepción en el destino acordado y la confirmación que ve el visitante. Mirar que el botón cambie de color no verifica la entrega.
Repite el recorrido con teclado en ordenador. Comprueba los enlaces del menú, la legibilidad, los mensajes de error y los documentos descargables. Si hay herramientas externas, prueba también el paso desde tu web hasta ellas.
En una versión de pruebas puede ser correcto impedir la indexación. Antes de abrir la nueva web al público, comprueba que las páginas comerciales publicadas permiten el acceso de los buscadores. Mantén anotado quién autoriza la publicación y cómo se recuperaría la versión anterior si aparece un fallo importante.
Reserva una revisión después del lanzamiento
La publicación merece una segunda comprobación: abre enlaces antiguos, verifica las redirecciones acordadas, consulta el sitemap y repite el formulario. Revisa si aparecen errores de páginas no encontradas y si alguien del negocio detecta información desactualizada.
Search Console permite consultar cómo Google encuentra e indexa páginas. Los cambios pueden tardar en reflejarse en los resultados. Compara periodos útiles y evita interpretar un día aislado como una tendencia.
Lleva al presupuesto el inventario de páginas, los accesos pendientes y las funciones que deben seguir funcionando. La lista para revisar una propuesta web te ayuda a concretar esas responsabilidades antes de empezar.
Fuentes y documentación
Consultadas el 18 de octubre de 2026. Los ejemplos señalados como ilustrativos no son casos de clientes.